Hola a todos,
Después de un tiempo ausente de este foro por diversos motivos (Personales, Instalación de Linux dualboot, averia en el infame Nikkor 1 10-30 y sobre todo, el que más me gusta, aprovechando el laboratorio que han montado donde curro, regreso al analógico
) he vuelto a toquetear algunas fotos que tenía pendientes y veo que Darktable 5.4 en Debian 13 funciona (bastante) más lento que Darktable 5.4 en Windows 10.
Os cuento un poco la situación, a ver si podéis aportar alguna idea de por dónde pueden ir los tiros.
Como dije hace unos meses, estaba pendiente de migar Linux, aprovechando que mi pc no soporta Windows11 y creo que yo tampoco. El cacharro ya tiene sus añitos y no puede decirse que vaya sobrado de recursos. Es un AMD Phenom II 905e con 16 Gb de Ram, disco duro mecánico de 2Tb particionado para Windows y Linux (1 Tb para cada uno) y tarjeta gráfica Radeon R9 270X de 4Gb y la verdad, bajo windows mueve Darktable bastante decentemente.
En la partición Linux he instalado Debian 13 y como no sabía por cual decidirme, le he puesto todos los escritorios, aunque uso fundamentalmente Mate.
Como es lógico, cada sistema tiene su instalación de Darktable aunque las fotos, están en la partición Windows (uso Nikon Transfer y no existe para Linux) y he ajustado la sincronización de la bb.dd al inicio usando los XMP más recientes, de forma que, cualquier edición en un sistema se refleje en el otro.
Al usar la versión en Linux he notado que es bastante más lenta que la versión Windows, tardando varios segundos y usando el 100% de CPU simplemente en ajustar la exposición desde lo 0,700 por defecto a 0,450, cosa que en windows es casi inmediato.
He comprobado que la aceleración de OpenCL por GPU está desactivada en ambos sistemas, así que no tengo ni idea de por dónde empezar a mirar. ¿Alguna idea o consejo?
Un saludo
Alberto.
P.D. Para disculpar mi ausencia, os dejo una foto que saqué con la Canon AE-1 y un 35-105mm usando película Ilford Delta 100. Lamentablemente, el negativo está escaneado con un escaner de Negativos Silvercrest (el del Lidl) que no le hace justicia, además de que creo que el fotómetro me marca entre uno y dos pasos de menos.
Sirva como homenaje a un emblématico local de Jazz que cierra sus puertas la semana que viene y se traslada al Ateneo.
